¿Conseguirá el abuelo Torcuato atravesar los doscientos metros de asfalto incandescente que lo separan del supermercado? ¿Sobrevivirá en medio del abandono, en medio de una ciudad en llamas? ¿Se dejará caer, finalmente, desde el alféizar de la desesperación?
1 comentario:
Paisaje desesperante, doscientos metros de asfalto, pobre Torcuato.
Salud
Francesc Cornadó
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