lunes, 27 de abril de 2009

DE SANGUIJUELAS Y BLOGgERS


La sombra del poder está basada en una miniserie de la BBC, State of play, y nos presenta una trama interesante, a pesar de lo previsible que resulta en ciertos momentos, unos actores solventes, justas dosis de suspense y un final de vuelta de tuerca que nos mantiene enganchados sin problema.
McCaffey (un Rusell Crowe entradito en carnes, con cierto desaliño adánico pero no exento de atractivo) es un periodista íntegro, un perro viejo que vive su profesión hasta el punto de no tener amigos sino fuentes, como le recriminan en algún momento.

El asesinato de una joven colaboradora del congresista Collins (Ben Affleck, más soso que una patata) desvelará una peligrosa trama de corrupciones políticas que mostrará el difícil equilibrio del poder con la prensa y pondrá en peligro la vieja amistad que une a ambos personajes.



La parte femenina está a cargo de Hellen Mirren, una carismática y prototípica jefa que se debate entre la veracidad de la noticia y la venta de periódicos. Rachel McAdams será la novata encargada del Blog del diario y a la que Mc Caffey tratará con más paternalismo del necesario.


La película navega (a mucha distancia) tras la estela de Todos los hombres del presidente y aunque eso juega a su favor, también es su peor baza, porque a pesar del ritmo trepidante y del interés que logra arrancar, da la impresión de que ya nos la sabemos.

Me llamó la atención, a pesar de no ser un elemento esencial en la historia, el tratamiento que se le da a la prensa digital. El curtido periodista desprecia todo lo que no huela a rotativa e impregne los dedos en tinta. La ediciones digitales, son poco serias, cosas de chicas que nunca tienen bolígrafo cuando lo necesitan. De hecho hay una especie de "redención" de la novata que ha demostrado ser una periodista de pelo en pecho y se gana a pulso que su nombre figure al lado del de Mc Caffey en el artículo final, algo serio, que por supuesto saldrá en papel.
No deja de extrañarme a mí, que enciendo el ordenador y pongo la cafetera a la vez, esa visión nostálgica del formato periodístico que nada tiene que ver con el oficio en sí mismo, supongo.

A pesar de todo, me ha gustado la peli y me parece más que recomendable.
Yo he pasado un buen rato, además no había hoy en el cine palomiteros sorbedores ni viejas cardadas con caramelos estrepitosos. Sólo una excursión de disminuídos síquicos y un yonqui despistado, todos de comportamiento impecable.

8 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Me alegro que no tuvieras ruidos en el cine, así, has podido disfrutar de esta peli. La misma con palomiteros, sorbedores de cocacola y comentaristas externas, la hubieran hecho insufrible.

atikus dijo...

Pues habrá que apuntarse la peli...y quizás debieras decir la cadena de cines a los que vas por si en Madrid esos cines existen y así el FB y yo nos libramos de los sorbedores de palomitas, ...a no como era...bueno eso!!

estoy por llevarme un canutillo con arroz para disparar a los que hablan, comen y beben, jeje!!


besitos en la oscuridad (del cine)...sin cocacola

el centollo mecánico dijo...

Es impresionante que en cine que al que vas no haya ningun ruido...los de aqui son un patio de colegio...por lo que he decidido, privarme de una cosa que me gusta...jajaja un beso y dime donde esta ese cine ¡por favor! jajaja

Lula Fortune dijo...

BUENO, chicos, he dicho que "ayer" no había ruidos extraños, supongo que por puritita casualidad dominguera, por lo intempestivo de la hora (sesión de las 5) porque jugaba el Barça...yo que sé!
A veces pasa. Cine Box.
Besitos a todos.

Mad Hatter dijo...

La peli tiene buena pinta.
Es cierto que, a pesar del gran auje de internet y de lo digital, todavía nos parece que lo que no sale publicado en papel no es serio ni fiable. Lo de la firma digital no acaba de convencernos y los documentos importantes los seguimos firmando de puño y letra.
Un abrazo "a pulso".

carrascus dijo...

Por mucho que a los periodistas les moleste que haya gente que se atreva a escribir en formato digital, seguro que no les molestará tanto como a nosotros que haya escribiendo en papel tanta gente que dice ser periodista.

Una cosa que me sorprende también es cómo os quejáis todos del ruido en los cines; yo no tengo esa mala experiencia aquí en Sevilla. La verdad es que voy al cine y no me encuentro gente así.

Licantropunk dijo...

Esa profesión periodística, tan notable y llena de honor y gloria. Bueno, habrá de todo, pero yo ultimámente sólo encuentro lamentables ejemplos. A mi aún me gusta abrir el diario, el de papel, pero tiene los años contados.
Saludos.

calamarin dijo...

Russel Crowe entradito en carnes y desaliñado... de atractivo nada, más bien espesito y Ben Affleck, totalmente de acuerdo, más soso que una patata (como siempre)