jueves, 10 de septiembre de 2009

EPÍLOGO: EL REGRESO DEL ALMA

Llegó hace unos días.
Se quedó parada en la puerta, con la mirada baja, sin atreverse a entrar. No traía equipaje, estaba sucia y desgreñada, con los zapatos destrozados, la ropa hecha jirones y arañazos por todas partes.
No le pregunté nada.
Le abrí la puerta de par en par y se dejó llevar, dócil, hasta el baño. Tenía la piel tostada y una expresión algo salvaje, desconocida para mí, pero nada más sumergirse en el agua, cerró los ojos y emitió un gruñidito de placer. Decidí que era mejor dejarla sola.
Fui a preparale un buen café, cargado y amargo, como sé que le gusta. Al cabo de una hora, entró en la cocina precedida de un olor jabonoso y reconfortante. Después de los primeros tragos, empezó a farfullar frases inconexas, nombres de lugares, horas del día, apreciaciones sin sentido que no lograba entender:

Un perro solitario cruzaba el Circo Máximo.

El aurorretrato de Rafael Sanzio.

La Via Appia al atardecer.

Moises tiene las manos de David.

Ruegos imposibles en una iglesia oscura.

Santa María a través de santa María, en el Trastevere. 

Mercachifles en el tiempo.

No pictures, no photo!

Un centurión triste en el Coliseo.

Ni rastro de Audrey.

Los sijs cuentan sus historias a la sombra.

Amor eterno.

Juegos de espejos en el Ponte Vecchio.

El bebé más horrible de los Uffici.

Voy a tener que ser compensiva. 
Las almas necesitan, inevitablemente, un periodo de adaptación.


16 comentarios:

Ra dijo...

Ahora lo entiendo. Tengo un amigo siciliano que llegó a España preguntándose por qué todos querían ser funcionarios. En su diccionario italiano-español venía tal afirmación en un recuadrito azul de esos que hablan de la "idiosincrasia" del país.

Si la vista no me falla, ese recadito es inequívocamente typical spanish. La fama nos la hemos ganado a pulso :)


Ponga cerca de su alma una ramita de albahaca. Mua.

L´Esbarzer dijo...

Ay!

Il Cavaliere dijo...

Uff!!!!, yo vivo dentro de alguna de esas fotos. Incluida la más grande. En esa en la de "No pictures, No Photo".


Besos (demasiado) nostálgicos

Francisco Machuca dijo...

Me quedo con ese perro solitario que tanto dice trás una historia repleta de luchas,conquistas,esfuerzos arquitectonicos,etc.Sí,ese perro solitario dice muchas cosas.

Besos.

carrascus dijo...

Hola, amiguita... ya estoy de vuelta también yo. He visto con mis propios ojos lo que sale en algunas de tus fotos. He andado por los lugares que me indicaste y por otros muchos más, tanto conocidos como por fuera del circuito turístico de la ciudad. He disfrutado del café de Sant'Eustachio (aunque los camareros son tela de saboríos), y la heladería que tanto me recomendaste me ha parecido sobrevalorada e incluso antipática... cuando vengas por aquí ya te llevaré a "Rayas" para que compares; verás lo que es comprar de forma incómoda (como allí) un helado bueno de verdad, pero tomárselo sentado tranquilamente en una plaza con encanto...

¿Sabes una cosa? Creo que ya no volveré más a Roma... cada vez que lo hago se desprenden girones de sus maravillas. Creo que a las instituciones municipales de la ciudad debería darles muchísima vergüenza de como la tienen. Quizás si los turistas dejásemos de acudir una temporada espabilarían un poco... ¿pero quien puede perder la oportunidad de disfrutar de todo aquello?

Es una pescadilla que se muerde la cola, y que debe romperse por algún sitio. Yo voy a poner mi granito de arena. Quizás vuelva alguna vez si algún concejal me jura por su vieja que no veré más ratas en plena Via del Babuino, ni jaramagos silvestres en la columna de Santa María la Mayor...

Besos, Luliña... empezamos un nuevo curso.

Lula Fortune dijo...

RA: desde luego que nos ganamos la fama a pulso pero es que había allí cada petición...hasta novio le pedían al pobre santito. Y la mayoría de los "recaditos" estaban escritos en español. MIra tú.
Besos.

L'ESBARZER: snif!

CAVALIERE: no sabes cómo me acordé de ti en la Capilla Sixtina. Besos desde el cielo.

FRANCISCO: no sé por qué pero siempre me fijo en pequeñeces. Besos grandes.

Lula Fortune dijo...

CARRASCUS: ¡Bienvenido! Oye y no estoy de acuerdo en casi nada contigo. ¿Será una mutación gemelar?
Creo que ya te dije alguna vez que "tomar un café" para los italianos no tiene nada que ver con nuestra idea de sentarse a charlar con calma. Les gusta el buen café y se lo toman de un trago, de pie o incluso sobre la vespa en la acera. El café que te recomendé es de esos y disiento profundamente en lo de los camareros: cuando yo fui había uno con el pelo rapado la mar de atento y además estaba para mojar pan. Siento que te tocara el turno malo jajajaja. Y digas lo que digas, el café está insuperable (para mis gustos, claro): corto, cargado y amargo.

"Tomar un helado" es algo parecido. Ellos suelen hacerlo después de cenar, es una excusa para quedar con los amigos y "pasear el helado", es decir caminar o quedarse en una plaza a la fresca. Rara vez se sientan o lo toman a media tarde. No dudo de que en Sevilla estén muy ricos esos helados de los que me hablas, pero ahí sí que no te doy la razón ni muerta. Te habla una catadora oficial de helados que ha viajado a diversas partes de Italia ininterrumpidamente los últimos 15 años. Serán muy ricos los españoles, pero los italianos son mejores, infinitamente mejores. Por textura, por las combinaciones de sabores... en fin. Siento que te tocaran también camareros estupiditos o que el rollo ese de pagar antes te jodiera un poco por lo coñazo.

En lo de la conservación de Roma tienes razón. Está sucia, llena de hierbajos y algunos palazzi se caen a trozos. No quiero disculpar a sus gobernantes (por dios, nada más alejado de mis intenciones) pero hay tanto, tantísimo que conservar que cuando acabas por un lado tienes que empezar por otro. De hecho siempre dicen que a Italia tienes que ir varias veces si quieres verlo todo, pues siempre te toca algún momumento con andamios de restauración. Y eso es totalmente cierto.
Seguro que Roma podría estar mejor, sin duda, pero a mí me encanta. Sucia, rota y olvidada. Hasta creo que algo de eso debe ser parte ya de su esencia. No creo que como capital del Imperio, llena de gentes de todas partes, arribistas, delincuentes, esclavos, buscadores de fortuna en general, fuese muy distinta de como es ahora, en lo que se refiere al ambiente, claro.
Estuve en Viena hace unos años (perfecta, impoluta, pintadísima, ordenadísima) y ni un solo segundo logré sentir un ápice de la emoción que siento en Roma. Emoción artística, intelectual, literaria, paisajística, gastronómica y hasta erótica je, je.
También el deterioro me produce tristeza y melancolía e incluso cabreo (los italianos puedenser muy cabreantes cuando se lo proponen) pero nada de eso consigue empañar la visión de Roma.
Yo volveré siempre a Roma, aunque se caiga a pedazos.

Y aunque se salga del tema te diré que en Toscana he visto un campo cuidado al milímetro, un respeto por la naturaleza, por la idiosincrasia de sus pueblos que ya quisiera yo para el campo gallego. Llegar aquí ha sido ver las cajas de cerveza pegadas al muro de las casas, los somieres como cierre de las fincas y las casas sin recebar. Eso sí que me produce tristeza.

En fin, amiguito, espero que a pesar de todo, el balance haya sido positivo y te lo hayas pasado genial que para eso vamos de vacaciones, leñe!
Un enormísimo beso de recibimiento.

carrascus dijo...

Pues sí, Luliña, el balance siempre es positivo tratándose de Roma... pero es que vuelvo con la impresión de que sus munícipes saben que la gente seguirá acudiendo de todas formas aunque ellos no hagan nada; y eso me produce muchísimo fastidio.

Oye, que yo no he dicho nada en contra del café, eh... al contrario, he dicho que disfruté de él. Pero no así de los helados; en eso si que no nos vamos a poner de acuerdo. Aparte de la forma de tomarlos, que en ello no entro, hablo del helado en sí... absolutísimamente sobrevalorados. Y no creo que yo sea peor degustador de helados que tú, como mínimo, igual... y eso de que sean allí infinitamente mejores, por su textura o por su combinación de sabores es algo que hace años que quedó en el olvido y solo lo practican algunos artesanos del helado, casi inencontrables, y por supuesto ninguno de ellos en Roma. Y además a unos precios por los que podías comprarte kilos de Häagen-Dazs... y no solo en la famosa heladería de marras, sino en cualquiera otra o en los restaurantes de Roma. Que no te digo que los helados fuesen malos... pero que tampoco es para tanto comparados con los de algunos lugares de aquí.

De las demás cosas que añades, se me ocurre tanto que decir que creo que ya tengo el próximo post para mi blog, y así no aburrimos a tus amigos a los que el tema les resbale. Solo comentarte que el que en muchos lugares de España nos coma la mierda y la desidia no es óbice para que tengas que moverte entre ratas junto a las tiendas de Valentino o Armani (bueno, solo junto a sus escaparates, jejeje, que la crisis no da para entrar en ellas)... no creo que eso sea parte de la esencia de Roma.

Y tampoco se libra esta ciudad, aunque con eso sí que no estoy en contra en absoluto, es de la uniformización de sus barrios "canallas" con respecto a los de las demás ciudades del mundo. Eso es una consecuencia de la inmigración, a la que doy todo mi apoyo, y que hace que los alrededores de Termini, antes tan singulares, sean calcados a los alrededores de la Plaza de Armas de Sevilla, o a los de cualquier otro arrabal de cualquier otra ciudad occidental...

¿Y de verdad son tan diferentes las calles del Trastevere de las del centro de Cambrills, por poner solo un ejemplo...?

Las ruinas romanas y la riqueza material y cultural del interior de los grandes templos siempre será algo único que hay que admirar. Pero Roma, como ciudad, está perdiendo su encanto a marchas forzadas. Y eso lo saben hasta los propios romanos, que cada vez huyen más hacia el extrarradio... si ya hay hasta aparcamiento en los alrededores de la Piazza de Spagna...

Ra dijo...

Me meto donde no me llaman: en Granada los mejores helados eran de una heladería llamada Los Italianos, mire usté que cosas.
El de tutti frutti era muerte súbita :)

lu dijo...

FO TA ZOS.
Y estoy contigo en lo de los helados, Lula. El mejor de mi vida fue uno de manzana verde en Padua. Juro por mis muertos que se me saltaron las lágrimas.

carrascus dijo...

Lu, no estoy hablando de Padua, ni del resto de Italia. Estoy hablando de Roma... y de la cantidad de tópicos sobre ella que convendría comenzar a revisar.

Y el de los helados y la gastronomía que ofrecen a sus visitantes (que no digo yo que sea como la que tienen en sus casas, o en la de sus mamás), es uno de los más sangrantes.

Lula Fortune dijo...

Señor CARRASCUS: respecto al tema "helados"sólo tengo que decirle que recibirá en breve a mis padrinos.
Hereje, más que hereje ¡a la hoguera!
Respecto a lo demás, creo que charlaríamos largo y tendido a la sombra de unas cañitas mucho mejor que en esta humilde casa, así que tié usté razón. Vamos a dejarlo así.
Un beso (que lo cortés no quita lo valiente)

Otro besazo pra RA y LU.

MK dijo...

Señor, señor...pero que empapaditos me venís los dos !!
Carrascus y Lula.
Vamos si os soltais un poco más, yo ya os acabo de visualizar perfectamente con la cara de Sofia Loren y la de Marcello Mastroiani , en plan matrimonio a la italiana .

el centollo mecánico dijo...

Yo como un compañero que ha escrito aqui, me quedo con ese perro negro solitario...cuanta lucha, cuantos exitos, cuantos fracasos y que subiduria destila seguramente en esos pasos...un beso

carrascus dijo...

...Lula y yo casados, MK????? Pero mujer, ¿cómo le desea usted eso a dos almas gemelas??? Qué aburrido iba a ser... siempre de acuerdo en todo, sin una mala pelea que condujese después a una buena reconciliación...

...como no nos pasásemos la vida discutiendo sobre los helados romanos... no sé, no sé...

Fernando dijo...

La facilidad para desdoblar el espíritu es una buena facultad para los supervivientes.
Lo que queda, enriquece.
Así que sobrevives con más riqueza. Más palabras e imágenes en el alma.
Y se nota.