lunes, 12 de mayo de 2008

¡OH TORRES CORONADAS!



Para alguien del norte, como yo, Andalucía es un sitio exótico y admirable. Desde lejos, siempre es fácil acomodarse a los tópicos, nos lo simplifican todo y algunas veces no necesitamos más.
Llegué a Córdoba con una excusa semiprofesional, pero lo que yo quería de verdad era callejear sin rumbo. En una ciudad que no es la tuya, que no te impone obligaciones ni horarios, lo de menos es a dónde quieres llegar.



Córdoba entera abría sus casas para enseñar el esplendor de los patios, como quien enseña un hijo recién nacido, repeinado y oloroso. Porque aquí huelen las flores: te caen pétalos de azahar cuando vas por la calle, la cabeza se te va embotando con tanto perfume y entiendes qué debe ser eso de perde'l sentío.




Vadeando ríos de turistas en busca de plazuelas silenciosas llegué hasta la Plaza del Potro, en el barrio de San Andrés y me senté allí, mirando al río y pensando que en menos de una hora había dejado atrás unos arcos árabes, una judería, un templo romano y la castiza plaza de la Corredera.










¿Cómo no va a haber poetas en esta tierra, si respiran "brisa romana", "brisa judía", como decía Lorca? ¿Cuántas tradiciones, lenguas, creencias, han forjado la esencia de estas ciudades?
¡Qué difícil entender a veces una lengua de endiablada fonética, léxico preciso y metáforas continuas!

Pienso en los compañeros que conocí, andaluces de mirada limpia y camisa blanca, de verbo riguroso e ingenio chispeante y no puedo si no verlos como patricios de una estirpe diferente.



Sus palabras me guiaron muy temprano hasta la joya más preciada de la ciudad, su Mezquita. Quizás ningún otro monumento sea tan difícil de explicar para mí.





El patio de naranjos bajo la lluvía (sí, llovía y mucho), la primera oscuridad que te recibe con esa sencilla geometría, la luz que ilumina desde arriba las partes restauradas... es tan simple que no sabes dónde buscar el origen de tus sentimientos.



Desde luego no en la parte cristiana, soberbio y magnífico despliegue de oropel, de símbolos, de imaginería, que parecen competir inútilmente con un rival silencioso, definitivamente ya derrotado. Un rival que ofrece la desnudez artística como único e inconmensurable poder.









No hay imágenes o palabras que puedan ayudarme a describirlo. Más allá de la admiración o el reconocimiento, La Mezquita es una de esas (pocas) obras de Arte que han llegado a un lugar recóndito de mí misma, donde todo intento de explicación amenaza en convertirse en llanto.

Seguía lloviendo (y mucho) cuando encontré a mis compañeros dispuestos a saciar cualquier atisbo de espiritualidad con unas cañas. Y allí en la célebre taberna de Pepe de la Judería, entre risas y promesas de visitas, finalmente, toqué el cielo.






14 comentarios:

atikus dijo...

Que maravilla, reconozco que aveces uno se va a tomar por saco (con perdon) teniendo maravillas como Cordoba y su mezquita por ejemplo, es verdad que la conozco muy poquito porque he estado de paso una vez a diferencia de Granada por ejemplo que habré ido media docena de veces, asi que le debo una visita sosegada a esa bonita ciudad

Besitos con velo ;)

Zerovacas dijo...

Córdoba é fermosisima. A ultima vez que estiven foi camiño de Granada, perdéndome coma ti nos patios, calexas e prazas. Claro, non é Granada, pero Córdoba ten 'algo' tamén. Unha cidade inesquecible

Mad Hatter dijo...

Es lo bueno de vivir en el Norte, que sólo se puede viajar hacia el Sur. Yo estuve hace poco en Madrid y tú veo que aún más "Way Down South", Lula.
Ayyy... Córdoba ¡Qué bonita! Y qué bellas mujeres caminan con garbo y salero por sus calles, como las que pintaba mi tocayo Romero de Torres ¡Ole!
P.D.: No querías tópicos, pues toma taza y media (je, je).

Francisco Machuca dijo...

Córdoba es una de mis ciudades favoritas.Es un lugar de peregrinaje para mi.Cultura milenaria y distintos mestizajes.¿Has visitado el museo del pintor Julio Romero de Torres?Es una maravilla.También es uno de mis pintores favoritos.Menudo viaje.Quizá vuelva pronto.Barcelona me asquea.

Besos y un fuerte abrazo.

Lula Fortune dijo...

ATIKUS: es verdad, a mi me encanta ir al extranjero, pero cuando viajo por España siempre me maravillo de lo bonita que es, lo diferente. De vez en cuando está bien aprender a valorar lo que tienes.
Besitos a cara descubierta.

ZERO: eu digo que Córdoba é unha mestura entre Granada e Sevilla. Sen dúbida ten ese "algo" do que falas. Un bico andaluz.

MAD: hablando de tópicos, creo que no tuviste mucho éxito aplicando los tópicos en el blog de Carmen ¿no?

FRANCISCO: ¿pero qué dices? ¿Barcelona ,un asco? Necesitas unas vacaciones o un exilio en Finlandia para apreciar esa hermosa ciudad. Y lo digo porque viví allí, aunque de pequeña.
Otra cosa es que te asquee cierta gente, ciertas cosas, ciertos empeños... Besitos dulces.

el trenti dijo...

Yo aún no tengo perdón. Lo máximo que he bajado es hasta Murcia y Andalucía es una cuenta pendiente que tengo desde hace bastante tiempo.

¿Me llevas la próxima vez que vayas?

eva al desnudo dijo...

Aunque hoy esté nublado y llueva, entrar aquí es vivir una primavera eterna...que preciosidad.
Besitos floridos.

Pst pst...le he dejado pistas a Mad en mi blog...

Mad Hatter dijo...

No me lo recuerdes, Lula ¡Qué horror! ¡Qué vergüenza! Ahora, entre la "ratiña" y tú habeis conseguido que nunca más pregunte nada a ninguna gallega.
Eva ¿Qué pistas? No he visto nada. ¡Esto es una conspiración! Entre todas me quereis volver aún más loco?

Lula Fortune dijo...

Querido MAD eso te pasa por jugar a las meigas con nosotras. En cambio yo, sí sé cuáles son tus ojos (pero no puedo intervenir porque haría trampa y hay que jugar limpio)je, je.

TRENTI: un reportero dicharachero como tú ¿aún no ha ido a Andalucía? Te vas a enamorar, seguro. Yo te llevo, pero tienes que ser bueno ;)

EVA: voy a ver esas pistas. ¡Qué divertido! Besos hermosos.

Sir John More dijo...

Córdoba es una verdadera maravilla, y sólo hay que mirar tu mirada, tus fotos, para comprobarlo. Romero de Torres me alucina, pero no como pintor, sino como amante. ¡Qué bien se lo montaba el maldito!

Espero no ser tachado de chovinista si digo que este trapecio que delimitan Cádiz, Córdoba, Granada y Sevilla es como una sucursal del paraíso, y eso a pesar de los políticos e incluso de muchos de los nativos...

Me alegro mucho de ese paseo, Doña Lula. Reciba un beso de uno que perdió er sentío hase una barbaridá de tiempo.

el otro amante dijo...

Anda que no te ha faltado ninguno de los tópicos típicos de Córdoba: la Mezquita, los patios, la muralla, .... Menos mal que has disfrutado.

Capri c'est fini dijo...

Qué bonito homenaje a Andalucía, en concreto a Córdoba. Yo que soy andaluz estoy emocionado. No estoy de acuerdo con El otro amante, normalmente cuando hablan de mi tierra nadie se sustrae al topicazo más ramplón de peinetas y volantes. Pero sé que esta tierra es mucho más rica que eso y tú la has descubierto. Espero que disfrutaras de la visita y vuelvas pronto. Un besazo.

Lula Fortune dijo...

SIR JOHN: como su nombre indica, hay algo noble en esa tierra que me resulta difícil de explicar, pero no de percibir. Besos loquitos.

Bienvenido, AMANTE: eso quería yo decir, que es difícil escapar a los tópicos. Si vienes a Galicia. seguramente pedirás marisco e irás a ver la Catedral de Santiago. Hay cosas que no se pueden evitar, lo que cambia, digo yo, son los ojos que lo miran.
Un beso.

CAPRI: a Andalucía volveré siempre. Me alegro que te gustara mi paseo virtual, viniendo de otro andaluz, es un halago. Besos mágicos.

el otro amante dijo...

He visitado Galicia y me resultó un lugar muy agradable, además los gallegos son tranquilos y buenas personas. La ciudad que más conocí fue Vigo, tengo amigos allí, y lo que más me gustó fue El Sireno. Ya sé que los tópicos existen y, tienes razón, todos caemos en ellos. Quizás en el tema de Andalucía lo llevo peor, pero es lógico, convivo cotidianamente y rechazo un poco la imagen de "postal". De todas formas, no me hagas mucho caso. Gracias por la respuesta y hasta pronto.