jueves, 8 de octubre de 2009

EXALTACIÓN GLORIOSA


La gran llama de la pasión, envolviéndonos toda temblorosa en su lengua dorada, nos hacía invulnerables al cansancio, y nos daba la noble resistencia que los dioses tienen para el placer. Al contacto de la carne, florecían los besos en un mayo de amores. ¡Rosas de Alejandría, yo las deshojaba sobre sus labios! ¡Nardos de Judea, yo los deshojaba sobre sus senos! Y la niña Chole se estremecía de delicioso éxtasis, y sus manos adquirían la divina torpeza de las manos de una virgen. ¡Pobre niña Chole, después de haber pecado tanto, aún no sabía que el supremo deleite solo se encuentra tras los abandonos crueles, en las reconciliaciones cobardes! A mí me estaba reservada la gloria de enseñárselo. Yo, que en el fondo de aquellos ojos creía ver siempre el enigma oscuro de su traición, no podía ignorar cuánto cuesta acercarse a los altares de Venus turbulenta. Desde entonces compadezco a los desgraciados que, engañados por una mujer, se consumen sin volver a besarla. Para ellos será eternamente un misterio la exaltación gloriosa de la carne.
Sonata de Estío. Ramón Mª del Valle -Inclán

12 comentarios:

Licantropunk dijo...

No, el que tenía algo de decir era Valle Inclán; "... que el supremo deleite solo se encuentra tras los abandonos crueles, en las reconciliaciones cobardes...! Wow!
Saludos.

desconvencida dijo...

Qué gran párrafo, Lula, me ha recordado que tengo que retomar a Valle-Inclán. Besos!

Sir John More dijo...

"...el misterio de la exaltación gloriosa de la carne...", sí señor...

carrascus dijo...

Es curioso, Luliña, como a veces se producen coincidencias entre blogueros del mismo entorno, que no se conocen siquiera. Le digo esto porque D. Micro, al que usted conocerá de mi blog, ha publicado hoy mismo también un post sobre este mismo tema, en el que habla de dos compañeros de su padre. Es decir que la historia es real.

En un momento en que los dos están en un bar, D. Micro escribe este dialogo que entablan:

― Mira, no quiero que te ofendas, y no me contestes si no quieres. Tampoco es por meterme donde no me llaman… es simple curiosidad. Tienes una mujer guapísima que te quiere… y… y bueno, todo el mundo sabe que la has dejado y te has ido a vivir con esta otra que sabes que te la pega y que sabes que te está exprimiendo, y cuyas andanzas conoce toda la ciudad… ¿qué es lo que te da? ¿Por qué?

El otro perdió la mirada en un punto inexistente, le dio un sorbo más al catavinos y sin mirar al compañero le espetó escuetamente:

― Permita Dios que no encuentres jamás un coño a tu medida.


A mí me parece que tu post se podría ajustar perfectamente a la relación de este segundo compañero y su pareja casquivana...

El futuro bloguero dijo...

Tam´bién tengo pendiente a D. Ramón María... y eso que el esperpento siempre fue un genero apetecible para mi...

atikus dijo...

Mira que el otro día pensaba como estaría yo con barba...¿y con una barba como al de Don Ramón?



Besos peludos

MK dijo...

Mira por donde me imaginaba yo a Don Ramón mucho más circunspecto!!.
Confieso que no lo conozco más allá de lo que me debieron hacer leer en el bachillerato , allá por el pleistoceno...

Carmen dijo...

Qué acertada es la palabra consumirse cuando se habla de deseos insatisfechos. Me ha hecho pensar en lo que consume dejar todo en la imaginación...

Lula Fortune dijo...

CARRASCUS: Hombre, no sé, no es por menospreciar la calidad literaria del escrito de tu amigo, pero creo yo que Valle lo dice un poquito mejor ¿no?
En el caso de Valle, como buen lector, sabrás que la niña Chole tenía mucho que decir en esa relación, aún siendo Valle un hombre y de otro siglo.
Además, lo difícil no es encontrar un" coño a tu medida ", los coños se adaptan a cualquier cosa.
Lo verdaderamente dificultoso es encontrar un pene a tu medida y por supuesto, que no esté unido a un microcerebro.
Besitos dulces y encantaores.

Me alegro de haber servido de recordatorio a todos los demás. Valle es uno de los grandes autores de nuestra literatura y no sé porqué se nos olvida tan fácilmente. No era tan circunspecto como nos lo parecía, qué va, era un cachondo de primera y bastante excéntrico.
Yo también me quedo prendida de su forma de decir las cosas. Ah! el poder de las palabras...
Muchos besos a todos y todas.

Ra dijo...

Ohhh, Doña Lula! Este trocito lo copié yo en mi libreta de cosas importantes de tiempos juveniles; para que no se me olvidara :)

Genial, Don Ramón.

carrascus dijo...

Lula, mujer... ya sé que no está en tu ánimo menospreciar a D. Micro, que al fin y al cabo seguro que estaría más interesado en ganar el Nobel de Química o de Medicina por su curro con las microalgas, que el de Literatura... sobre todo porque desde Cela, éste se lo pueden dar a cualquiera (por cierto, ¿no os parece que para darle el de la Paz a Obama podían haber esperado a su tercer o cuarto año de legislatura?), pero yo con mi comentario me refería a la casualidad de que se traten de dos cosas similares a la vez en dos blogs del entorno. Vamos, que de lo que yo escribía y reproducía de él, lo interesante es el concepto... ya lo dijo Manquiña, aquel sabio personaje de la peli "Airbag": "el conceto es el conceto"...

Pues eso...

Y además, lo encontrar "un coño a tu medida" no es que sea o no difícil, eso lo tenía clarísimo el personaje del texto de D. Micro, lo que él dice es que es peligroso.

Lula Fortune dijo...

Pobre d. Micro, yo no me refería a él en ningún momento, si no a la relación que tú estableciste entre las dos historias. En la de Valle, aún siendo una voz masculina, veo yo más exaltación del placer, más hedonismo compartido que en esa afirmación (pelín basta) de los coños.

Y sí, le dan el Nobel a cualquiera, así que no pierdas las esperanzas JAJAJAJAJAJA.
Besitos de sábado sabadete ;)