lunes, 7 de febrero de 2011

LUNES, SOL...

Una ciudad al norte, costera, que hace ya tiempo dio la espalda al campo y se rodeó de industrias que la hicieron crecer desproporcionada, a empujones, que la alimentaron de inmigración y trabajadores y dibujaron para ella un horizonte de chimeneas, de aristas y esperanzas, de futuros desarraigos. Una ciudad en la que nadie mira hacia el mar, porque el mar es la rutina semanal, trabajo diario.

Un grupo de hombres en paro que viven en ella, que cada día recorren sus calles en cuesta, que hacen de sus bares, trinchera, de sus barras soporte de esperanzas y silencios, que miran los calendarios con recelo y caminana despacio, porque no tienen dónde ir.
Ésta es su historia, una historia de presencias y ausencias, de calendarios antiguos, de buenos y malos ratos, de ratos a secas. Una historia de alcohol amargo y memoria dulce, pegajosa, de silencios, de abandono, una historia de fragilidad y blindajes, de tiernas y calladas esperanzas.

Funambulistas de fin de mes, y de principio también. Funambulistas sin red y sin público, sin aplausos al final, que caminan cada día por la cuerda floja del trabajo precario, que sujetan su existencia con andamios de esperanza y hacen de sus pocas alegrías trinchera, como si ese naufragio del que tratan de ponerse a salvo a diario no fuera el suyo, mientras hablan de sus cosas y se ríen, de todo y de nada en concreto, esperanzados, tranquilos, la mañana de un lunes al sol.
Contra la hipermetropía. Fernando León de Aranoa

2 comentarios:

koolauleproso dijo...

Recuerdo bien cuando se rodó. Pero fueron muy discretos, y menos la recreación de las cargas policiales en El Natahoyo, en Gijón casi ni nos enteramos.
Por ciero, que los astilleros ya están prácticamente cerrados, y los terrenos que ocupaban, en vías de ser reconvertidos en espacio urbanizable, a mayor gloria de la especulación inmobiliaria (si Santa y Jose se enterasen...)

Il Cavaliere dijo...

Recuerdo perfectamente el dia que la ví en el cine en compañía de gente que no entendió nada de nada. ya sabes, gente de mierda con dinero e insensible al dolor ajeno.

El Skyline es muy parecido a como era esto hace no demasiados años.

Un besazo Lulita, y escríbeme hija, que se te echa de menos. Y mucho