viernes, 7 de mayo de 2010

SEA BREVE (2)

De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase, salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hasta el codo y con un último esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha, que en este instante empieza a cerrarse sobre la culata de una pistola.
Julio Cortázar

5 comentarios:

Luis dijo...

Julio nos lleva galopando sobre la línea para que no reparemos en el abismo del horizonte.
Muy buena tu selección.
Un saludo

Il Cavaliere dijo...

Pero que elegante y que lista e smi chica, hasta para los recaos! (como dice un tio mio).

Con la boca abierta.

Que hinorantes semos algunos..jajajaja

Un Besito Luli

Fernando dijo...

Cómo le gusta a Cortázar conectar lo real con lo irreal, lo lejano cn lo próximo, lo humano con lo inhumano, para construir sus historias.
Me ha encantado leerlo.
Besos breves.

Rafael De Gea dijo...

Hola vuelve a seguirme y linkeame otra vez,haz el favor,me borraron el blog,pero aqui seguimos,gracias..http://musicaparatusorejas2.blogspot.com/

David dijo...

No conocía este relato. Me ha gustado mucho, pero se me ocurre que podía haberle dado "otro enfoque" (y conste que no es mi intención "corregir" a Cortázar (ja,ja).
De la línea de una carta que se escribe podría hacer ese recorrido físico y también temporal hasta ese destinatario que a lo mejor coge la pistola cuando le llega esa línea.
Un saludo.