miércoles, 4 de marzo de 2009

LONDON TWO


El Bankside londinense se sitúa en la orilla sur del Támesis, entre el Blackfriars Bridge y el London Bridge. Puede resultar, en principio, algo caótico pero en los últimos años se ha convertido en una zona en expansión muy animada. Antiguamente se situaban aquí viejos almacenes de mercancías, consignatarios de buques y grandes fábricas que ahora se han visto rehabilitadas para uso comercial, viviendas o pubs. Y allí se encuentra uno de mis museos favoritos : la Tate Modern.



La Tate es una mole imponente de ladrillo rojo que se alza en medio de una explanada y bajo un cielo siempre gris. Su visión, sobrecoge, pero cuando traspasas sus puertas, toda la frialdad que transmite desaparece para entrar en un mundo cálido, imaginativo y emocionante.



En su enorme sala de turbinas, descubrí por primera vez a Olafur. Esta vez, una enorme araña ocupaba su lugar, sobre un curioso montaje de literas y libros encadenados.



Desde la parte de arriba del museo se puede disfrutar de una de las vistas más impresionantes de la ciudad: el puente del Milenio y la catedral de Saint Paul.



Al lado de la Tate está The Globe, un edificio moderno, construído en el lugar donde se cree que estuvo el teatro original en el que trabajó Shakespeare; de hecho, por aquí debió de haber mucha vidilla en otro tiempo, pues en toda la zona se conservan restos de otros teatros como The Rose.



Este vistoso edificio blanco tiene la peculiaridad de haber sido construído con los mismos métodos artesananles con los que se edificaba en la época y es una reproducción exacta del escenario, balcones y gradas en los que actuó el gran William.



Esta foto y la siguiente, como habéis podido notar por el solazo, no son mías, pero se ve mucho mejor el teatro.



Y además de ser una gozada pasear por allí, es una gozada hojear las ediciones completas de sus obras, ver trajes de actores de la época o escuchar a genios de la interpretación, como Laurence Olivier o Marlon Brando, recitar sus versos en los archivos sonoros.




Otro de mis lugares mágicos es la British Library. Antes, esta mítica biblioteca de forma circular y cúpula redonda, se encontraba en el British Museum y allí se puede visitar todavía la sala y la mesa en la que, según dicen, Marx escribió El Capital. Pero los fondos han sido trasladados a un moderno edificio de ladrillo rojo al lado de Saint Pancras y es un lugar fantástico.






Una enorme torre de libros, como un totem borgiano, se erige en el centro del edificio y todo gira y se desenvuelve a su alrededor: las salas de consulta, los accesos a Internet, las salas de investigadores... Es un mundo que a mí me fascina, me encantan las bibliotecas, soy así de friki.
Además, a la salida, siempre puedes dejarte caer por la estación de King Cross y darte un garbeo por Hogwarts atravesando el muro del andén 9 3/4.


Pero de todas las cosas que se pueden hacer en Londres, la que más me gusta, con diferencia, es estar en la calle.
Me gusta pasear por Kings Road, aunque ya no tenga el encanto transgresor de los años 80. Sigue siendo una calle tranquila, llena de tiendas exquisitas, cada vez más lujosas y donde esta vez me compré unos lápices y una libretas chulísimas en la minimalista y zen Muji.



Me gusta Queensgate porque en una ocasión viví allí. No tiene nada especial, es un barrio lleno de hombres árabes con cazadoras de cuero fumando en narguila, de mujeres árabes con el pañuelo en la cabeza y los hermosos ojos negros maquillados como en las mil y una noches.


Me gusta el bullicio de Chinatown por las noches y la peregrinación de escaparate en escaparate buscando el mejor pato lacado de la ciudad.



Me gusta quedarme en Notting Hill, después de la avalancha que viene a husmear en el mercadillo y ver a los parroquianos fumando un pitillo antes de recoger definitivamente. Me gusta ver a las madres con los niños que regresan del cole, a la chica de la peluquería que salió con el albal en las mechas a buscar un café en el pub de la esquina, a la señora que olvidó las cebollas y baja en chándal antes de que se retire el último puesto.



Me gusta sentarme delante de un capuccino y observar la vida que no fotografiaré, la que no sale en las guías... me gusta imaginar historias detrás de las ventanas que se alejan a mi paso, de las caras que se cruzan, aunque sólo sea un segundo, con la mía.









Me gusta Londres.




FIN

9 comentarios:

el centollo mecánico dijo...

A mi tambien, solo que yo invertiria, en un Sol artificial, que quitara esas nubecitas y ese tiempo tan coñazo, que se ve que hace alli....por lo demas 'viva London! un saludo desde el Sur del Sur

El futuro bloguero dijo...

Fantastica la crónica 2.

Notaste la bajada de precios con la caida de la libra esterlina?

Bueno, ¿cuando hacemos ese viaje que decías en el los comentarios de crónica 1?

Si es que dan unas ganas...

atikus dijo...

Jo lo de Vigo Street me ha encantado, no tenían en Camden Town una plaquita de esta calle para ponerla en el pasillo de tu casa? yo tengo una, aunque no es de Vigo claro ;)

Estupendas las demas fotos, por cierto eso de ir a una representacion teatral...¿se entiende la obra?...es que yo las pelis en ingles no las pillo, salvo alguna clásica, por ejemplo las de los Beatles.

En fin, very good, my dear Lula!!

kisses with strawberries

eva al desnudo dijo...

Antes de todo, decirte que me llevo la primera foto del anterior post, el perrito-calavera-cucurucho me ha encantado.

Ya se nota en las dos primeras fotos que hacia un dia muy gris (como casi siempre).Has aprovechado a tope, ¿viste Billie Elliot?.Sólo he estado una vez en Londres, hace tres años y no dió tiempo a visitar ningún museo, es que hay tantas cosas para ver que tienes que decidirte por una de las dos opciones: o museos o calle.
Me encantó la calle pero sé que tengo que volver.Tu crónica ha sido una muy buena guía.
Besitos bohemian chic.

WODEHOUSE dijo...

Qué bonito, puedo sentir la emoción con que describes todos los rincones con datos muy interesantes. A mí también...no es que me guste, es que la amo directamente. siempre soñé con vivir allí y llevar yo el albal con las mechas (aquí en Madrid salen también, pero para dar de comer al parquímetro de gallardón que se traga las monedas de lo lindo)y ser la mamá que trae a los niños del colegio. Los alquileres son carísimos allí. Pero ganas me dan de salir chutando cuando he leído tu post.

nancicomansi dijo...

Como se nota que aquí la cultura no es impostura...
Quiero edcir que el gobierno fomenta la misma y la aplica a la hora de cuidar museos, monumentos, islas de casas...
España siempre estará (ojalá me equivocara) años luz de esa sabiduría sajona...
Mucha pandereta y poca letra...

Yo también me iría pitando.

Un besazo!

Lula Fortune dijo...

Si hiciera sol, querido CENTOLLO, ya no sería lo mismo y que conste que en verano, alguna vez he sudado de lo lindo en Londres. Yo también prefiero el calor, por eso sólo voy a sitios donde hace frío en invierno. Pensar en hipotecar mi verano en el gélido norte, ni hablar!!!!!!
Besos desde la California gallega.

FB: pues no noté nada, la verdad. Teniendo en cuenta que el metro valía 4 libras!!!!!, mucho tiene que bajar para que se note algo. Desde luego, no es NY, eso sí que fue un chollo.
Besitos en alza.

ATIKUS: pues sí que busqué la plaquita, pero sólo tenían de los sitios más clásicos, se ve que Vigo street, no llega todavía a clásico.
Sólo fui a ver el musical de Billy Elliot y como ya me lo sabía (ja, ja, ja) pues entendí todo. Yo tampoco pillo mucho en VO, soy de francés de toda la vida y encima estudio italiano. Una friki.
Kisses for you.

EVA: desde luego, si tengo que elegir entre calle o museo, me quedo en la calle sin dudarlo. Aqunque también me gusta ir a museos que ya conozco y ver una par de cosas sin más.
Por cierto ¿te has fijado en el precio del perrito de marras?
London kisses.

WHODE: desde luego que da una envidia Londres!. Creo que a mí también me gustaría vivir una temporada. Es una ciudad acogedora, hecha a la medida del hombre. No tiene cosas grandiosas como Paris, pero es tan original, tan atiborrada de cosas...
Aiss! soñemos despiertas:)
Besitos londinenses.

NANCI: cuánta razón tienes! allí las cosas están terminadas o las acaban. Aquí estamos en constante remodelación, cambio de directrices, cambio de política, cambio de fondos... yo también envidio esos museos.
Besos sajones


Por lo que veo en vuestros comentarios, vamos a tener que fletar un avión lleno de blogueros para tomarnos unas pintas a la salud de la reina!!!

WODEHOUSE dijo...

Eso nanci eso!

MK dijo...

...dios , y a mi!.
a mi también me gusta Londres y hace ya...ufff diez años ??, que no he vuelto alli?.
No , no puede ser , estoy contando mal.