miércoles, 11 de marzo de 2009

MARIOLINA


Me parece que hace mil años que estoy aquí dice la vieja abuela Cándida en las últimas páginas del libro. Cándida, nieta de Concetta, hija de Albina, madre de Alba, abuela de Gioia... son las mujeres las verdaderas protagonistas de esta novela de Mariolina Venezia ganadora del premio Campiello 2007.
Mujeres en una familia -los Falcone- en una sociedad -la rural y atrasada Grottole- en un mundo donde lo que importa son los hombres. El patriarca don Francesco decide casarse con su amante campesina Concetta cuando le da un hijo varón, después de seis mujeres (por ironías del destino, al pequeño tirano le gustará vestirse de mujer en la edad adulta).

Pero las mujeres reinan en estas páginas llenas de historia, de amores y dolores que abarca desde la Unidad italiana hasta la caída del muro de Berlín, pasando por el fascismo o el auge de los partidos comunistas. Y es así porque las mujeres resisten con fiereza en el anonimato de sus cocinas, en el silencio de sus alcobas, en los gemidos de dolor, en el regazo de su ignorancia, en las cartas que nunca llegan, en los hombres que las montan como animales. Porque las mujeres son capaces de tejer historias, de crear un fino encaje de vida para transmitir a otras generaciones.
Historias de ricos y pobres de Lucania, de ricos que no son mejores que los pobres, pero tienen la tierra. Historias de la pequeña aldea de Grottole, una isla donde se sufre de frío y soledad, donde se ama y se muere, donde se habla otra lengua y donde sus habitantes ven pasar el tiempo sin que nada cambie.
Algunos le han atribuído a esta novela un estilo poético con cierto toque de "realismo mágico": en las primeras páginas, los grottoleses ven estupefactos como un reguero amarillo y dorado avanza por las destartaladas calles. Pero si alguna magia hay en este hecho, es la magia de la vida abriéndose camino: los espeluznantes gritos de Concetta al parir a su único hijo varón, han roto las vasijas de aceite que don Francesco atesoraba en la bodega.

Son ciento cincuenta años de una entera saga familiar que transcurren ante nuestros ojos como un río, a veces lento, otras, turbulento y apasionante.
Las historias de mujeres, siempre me resultan apasionantes.

5 comentarios:

eva al desnudo dijo...

Son mujeres admirables sin duda, Lula y detrás de cada una una de sus arrugas se esconden historias que posiblemente nunca se contarán.
Quizás Candida no fuese un ejemplo entonces, era lo que tocaba, pero lo es ahora. Y no lo digo en el sentido victimista sino en la rebeldía de mantener sus principios de mujer valiente.

Que preciosa fotografía de portada y que bonito nombre Mariolina.

Besos libres

NoSurrender dijo...

Hasta ahora, mi única abuela Cándida literaria era la de los cuentos de García Márquez, pero veo que hay más mundo :)

Ay, qué de cosas quedan siempre pendietes, rubia!

Bicos.

sailor dijo...

E quen che trouxo o libro, miña rula, desde o corazón do Trastevere?

El futuro bloguero dijo...

Anoche en el preestreno, me acordé mucho de tí LULA, de tu tierra y de nuestra visita.

Un beso muy grande.

SUREANDO dijo...

Acaba de llegar a mis manos este libro y me dispongo a disfrutar de él.
Lindo blog.