martes, 17 de noviembre de 2009

FREE ?

En mi centro de trabajo han decidido cambiarse al Software Libre. 
Entre los servicios que la empresa instaladora ofrece, está incluída una charla "concienciadora" sobre las bondades de la nueva revolución de las multitudes inteligentes.

Este hecho me ha permitido conocer un poco más a Richard Stallman, un tipo de lo más curioso, con aire de gurú visionario y simpático (se parece un poco a Richard Dreyfuss ¿verdad?). Sus teorías no dejan de parecerme atractivas aunque en la vehemencia de su defensa se asemeje más a un predicador que a un coquito de la informática: CLIC

Sea por las excelencias del nuevo sistema , sea por las aptitudes didácticas del conferenciante (un brasileiro de verbo apasionado y meloso), lo cierto es que salimos todos encantados de habernos conocido, aliviados de no contribuir a la deforestación del Amazonas y absolutamente conversos al Free-Free, por lo menos en teoría.
 Sin embargo la sombra de la desconfianza planeó sobre mi cabeza todo el día. Suelo sospechar de los vendedores a domicilio, de los dependientes que te persiguen por la tienda, que entran en el probador para dar su opinión. 
Si la idea del Software Free es tan maravillosa, debería bastar por sí misma ¿no? 
El hecho de que lo utilice el Vaticano, la NASA o el gobernador Schwarzenegger no me tranquiliza exactamente. 

No entiendo nada de los entresijos de este mundo, soy una simple usuaria, lo mismo que conduzco un coche sin conocer las tripas mecánicas que rugen en su interior. Pero lo cierto es que el uso del nuevo sistema ha venido a complicar, y mucho, el tiempo de trabajo. Aclararé que algunos de los programas que necesito usar (con la Administración hemos topado, Sancho amigo) son incompatibles con el Fre-Fre, así que debo manejarme diariamente entre esos dos mundos matrix sin tener muy claro en qué lado estoy de la pantalla.
Los problemas que está generando dicha compatibilidad hace que los informáticos de la empresa instaladora (majísimos, oye) vivan prácticamente allí. Es inevitable que cada vez que los llamo, resuene en mi cerebro el timbrecito de la máquina registradora y vea en sus ojos el tenue reflejo del símbolo del dólar, como en el tío Gilito.

Y cuando llego a casa y enciendo mi maravilloso MacBook desde el que os escribo, creo que como en todas las guerras, el soldado raso es el que paga el pato.
Nadie es tan Free como parece, pero si puedo tener la ilusión de elegir, prefiero ser yo misma la que elija mis cadenas.

lunes, 16 de noviembre de 2009

ANUNCIOS POR PALABRAS



Cambio: piso en propiedad (zona céntrica y vecinos simpáticos), coche en buen estado (ITV pasada), trabajo estable (sueldo decente, buenas vacaciones), posibilidad de contactar con amigos cachondos (y un poco gamberros).
Por: algún rinconcito del Sur, días luminosos, semanas sin lunes, el sol en mis ojos...

Nada de melancolías gallegas: ¡Hasta los (coj...) ovarios, de la (p...) maldita lluvia!

viernes, 13 de noviembre de 2009

EL ROSTRO DE JEAN PIERRE


Hace poco vi "Los 400 golpes", una película hermosísima de François Truffaut. La historia de ese preadolescente inadaptado vagando por las calles de París me pareció tejida en plena actualidad, no sólo por lo que cuenta, sino por la poética brutalidad con la que el director aborda  su labor. 
Me quedo con la imagen del pequeño leyendo a Balzac mientras apura un pitillo: CLIC
Me quedo con el desconcierto del niño/hombre al conseguir su anhelada libertad: CLIC

Me quedo con el rostro inalcanzable de Jean Pierre Léaud. 
Me quedo con Truffaut.
De vez en cuando hay que volver a los clásicos. 
Rectifico: siempre hay que volver a los clásicos.

BUEN FIN DE SEMANA

lunes, 9 de noviembre de 2009

LIBRE


Algunos libros llegan a tu vida de forma sigilosa y se quedan ahí, en la repisa de tus días, sin protestar, sin pedir nada, con la presencia silenciosa y discreta que sólo las grandes obras saben tener. Hasta que un día sin más, los ves y los abres y descubres con asombro las maravillas que encierran y te maldices por haberte escatimado una obra maestra durante tanto tiempo.
El arte de volar es sin lugar a dudas una Obra Maestra. 
Y lo es por todos y por cada uno de los elementos que tejen la urdimbre compacta y fantástica de sus páginas. Antonio Altarriba escribe un guión sin fisuras de principio a fin, una historia que se abre y se cierra suavemente sobre la vida de su padre, sobre su propia vida, sobre la vida de España en el último siglo.
Un padre que decidió acabar con esa vida tirándose por la ventana de la residencia donde vivía, tenía 90 años. Aunque mejor diré que decidió, por fin, echarse a volar. 

Se suicidó el 4 de mayo y en la residencia me exigieron que pagara los 34 euros que había quedado a deber por no haberse suicidado el día 1. Había tres días que no había pagado. Me pareció que después de una vida como la que tuvo mi padre, en la que había sufrido tantas derrotas y humillaciones, esto suponía una ofensa más que no podía consentir.


Este hecho trágico le sirve a Altarriba para estructurar la historia de un modo poético y brillante (que no puedo desvelar sin menoscabo del placer de su descubrimiento). Haciendo valer ese "pacto de sangre" que le unía a su padre, toma las riendas del relato y con su voz prestada se dispone a contarnos los noventa años de sueños inalcanzados, de frustraciones vitales, de luchas políticas y esperanzas, de breves e intensos destellos de felicidad. Y precisamente esta perspectiva narrativa se convierte en otro de los grandes hallazgos del relato.
La vida de Altarriba padre se va escribiendo a la par de los grandes acontecimientos de nuestra historia reciente: la guerra civil, las fraternidades anarquistas, el exilio francés, los campos de prisioneros, la desorientación vital y el abandono de tantos españoles fuera de nuestras fronteras, la triste, humillante y castradora vuelta a un país extraño y definitivamente gris.


Y toda esta historia no alcanzaría la grandeza que nos conmueve sin el excepcional trazo de Joaquim Aubert, Kim. Es el dibujo- minucioso, melancólico, poético, delicado - el que encauza el tono de la narración y le da sentido. Envuelve, con los infinitos matices del blanco y negro, tanto las acciones como los silencios, la mísera realidad y los sueños.

Altarriba y Kim son los artífices de mucho más que una crónica histórica. El relato se detiene o avanza al ritmo de la vida de un hombre, de los afectos e ideales soñados, de los detalles insignificantes que nos hacen ser hijos de nuestros actos. 
Se detiene y comienza en el alféizar de una ventana, una hermosa mañana de mayo.


viernes, 6 de noviembre de 2009

GENTE CACHONDA

Hace poco me mandaron por correo un chiste en el que esta fotografía demostraba no sólo que la tierra era redonda, sino que los gallegos ya lo sabíamos.
Además de hacerme mucha gracia (por venir de quien venía) creo que la fotografía, en realidad muestra otras muchas cosas: que los gallegos somos gente inteligente (el Vaticano todavía lo ha admitido hace poco); propiciamos la reflexión (quién no se pararía a pensar ante una señal así, aunque sólo fuese un segundo); facilitamos el diálogo (quién no preguntaría a los viandantes); creemos, en fin, en la libertad del hombre para escoger su propio camino, porque como descubrió Ulises, el sentido del viaje no siempre se encuentra al llegar a Ítaca.
Y por supuesto, lo que ese cartel demuestra por encima de todo, querido Atikus (¡uy! se me ha escapado), es que somos unos cachondos del carajo.


¡BUEN FIN DE SEMANA!

jueves, 5 de noviembre de 2009

LOS FAMOSOS Y YO (II)


En efecto, ese barbudo con pinta de vagabundo que lee un libro con tranquilidad mientras apura su bebida macrobiótica, es ÉL. Así de cerca (y de frente) estuve de Danny Day Lewis y no fui capaz más que de apretar el clic de la cámara de fotos. Supongo que el hecho de verlo tan tranquilito y relajado, como un mortal más, tomando el sol mañanero en Washington Square, hizo que me lo pensase un poco antes de lanzarme en sus brazos. Aunque si os fijáis bien, hay una vieja gorda y fea que asoma su cabeza por detrás que no tuvo reparos en plantarse delante con un perro (feo y gordo también) para pedirle un autógrafo. 
Y yo viéndolo todo como petrificada. Soy un caso patológico, lo sé.
De modo que no me queda más que ofreceros esta otra foto, en mi genuino estilo papparazzi inútil: ¿quién es la dueña de esa nuca rubia que se aleja entre la muchedumbre? Facile, facile.


martes, 3 de noviembre de 2009

JOHNNY

En 1971 Dalton Trumbo dirigió esta película basada en un libro escrito por él mismo en 1939.
El soldado Joe Bonham queda terriblemente mutilado tras la explosión de un obús durante la primera Guerra Mundial: ha perdido los dos brazos, las dos piernas y la mayor parte del rostro. La actividad cerebral, el tronco y sus genitales se mantienen intactos aunque se hace imposible cualquier tipo de comunicación.
¿Alguien puede imaginar una situación más horrible?

Sólo la joven enfermera que lo cuida parece sentir algo de compasión por ese pedazo de carne, sólo el tacto de sus manos mantiene al joven soldado unido con el mundo.
Toda la película está rodada en un espeluznante blanco y negro, cercano a cierto neorrealismo, exceptuando los recuerdos del joven y algunas escenas oníricas -muy en la estética hippie- producto sin duda de los sedantes suministrados.
No conozco una historia que remueva tanto las entrañas como ésta. Aunque la vi por primera vez hace mucho tiempo, siempre pude recordar segundo a segundo el despertar de Joe después de las amputaciones. Cómo recorre mentalmente los lugares donde hubo miembros para descubrir horrorizado que no hay absolutamente nada. Y no creo que hay visto nada más cruel que el angustioso intento de comunicación golpeando la cabeza contra la almohada en un precario morse, pidiendo la muerte.

Igual que Gregorio Samsa, Joe terminará arrinconado en un almacén, escondido a los ojos de los hombres que no pueden hacer frente a su conciencia.

Johnny cogió su fusil es, además del mayor alegato antibelicista que conozco, un grito desesperado a favor de la eutanasia y un retrato de la crueldad humana que realmente nos hace daño y nos conmueve a partes iguales.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¡QUÉ NO!


Ma chambre a la forme d'une cage
Le soleil passe son bras par la fenêtre
Les chasseurs à ma porte
Comme des petits soldats
Qui veulent me prendre

Je ne veux pas travailler
Je ne veux pas déjeuner
Je veux seulement oublier
Et puis je fume

Déjà j'ai connu le parfum de l'amour
Un million de roses
embaumeraient pas autant
Maintenant une seule fleur
dans mes entourages
me rend malade

Je ne veux pas...

je ne sais pas fier de ça
vie qui veut me tuer
C'est magnifique
être symphatique
mais je ne le connais jamais.

Je ne veux pas...

viernes, 30 de octubre de 2009

JUNGLE FEVER

Afroamericanos. Italoamericanos. Blancos. Negros. Mestizos. Cuarterones. Negros-blancos. Café con leche. Cara-carbón. Blancucha. Desteñida. Pelo-lacio. Mono negro. Negrata...
¿Dónde estabas tú en el 91?

¡BUEN FIN DE  SEMANA!

jueves, 29 de octubre de 2009

LÁGRIMAS DE COCODRILO

No me lo puedo creer.
Es imposible que esto suceda.
Después de haber esperado tanto.
Después de haber deslizado mi pie imaginariamente cientos de veces dentro de uno.
Después de haber marcado con un apasionado círculo rojo el día 14 de noviembre.
Entro en la página web de la cadena de moda en cuestión y descubro con estupor:

¡¡¡¡¡¡¡¡QUE JIMMY CHOO NO ESTARÁ A LA VENTA EN MI CIUDAD!!!!!!!!!!

Lo siento, las lágrimas no me dejan ver el teclado.
Tengo que acabar aquí.
PD: si hay algún bloguero o bloguera  amigos al otro lado de la pantalla en Madrid, Valencia, Bilbao, Barcelona... mi número es el 37.
 

miércoles, 28 de octubre de 2009

DON JUAN REVISITED

Fue costumbre durante muchos años representar el drama Don Juan Tenorio en la época de difuntos. Creo que se sigue haciendo en algunas ciudades, aunque aquí a provincias, no llegan ni esas ni otras muchas cosas. Lo cierto es que don Juan es un mito indiscutible de nuestra cultura. Personalmente (y que me perdonen filólogos y demás curia académica) don Juan me parece un picha brava bastante previsible al lado de la riqueza y profundidad emocional presentada por doña Inés. O si no, vayamos a sus palabras:

DON JUAN
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor? (...)
Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor?

Sus palabras suenan a falso, a truco, a lección aprendida en el rodar de lecho en lecho. Esa apelación a la excepcionalidad de los elementos de la naturaleza no puede ser más pobre como estrategia conquistadora. En realidad no es la suya una pregunta dirigida a doña Inés, no espera que ella le responda, espera que ella confirme sus sospechas, que asienta sumisa. Su pregunta no va encaminada al conocimiento del ser amado, es él quien analiza y examina el efecto de sus palabras en ella y se lo da todo hecho. Es prepotente y se sabe invencible en las lides del amor. Doña Inés es una muesca más en la empuñadura de su espada.

DOÑA INÉS:
Callad, por Dios ¡oh, don Juan!
que no podré resistir
tanto tiempo sin morir
tan nunca sentido afán (...)
No, don Juan, en poder mío
resisirse no está ya.
Voy a ti como va
sorbido al mar ese río.
tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan,
y tu aliento me envenena.
¡Don Juan! ¡Don Juan!, yo lo imploro
o arráncame el corazón,
o ámame porque te adoro.

En cambio la que realmente declara su amor es doña Inés. Sin subterfugios, sin estrategias ni presuposiciones. La entrega es absoluta y asume todas las consecuencias de ese amor que ella siente como verdadero. Es doña Inés la que más renuncia al aceptar esa pasión : renuncia a su familia, a su educación y a sus creencias. No habla de ella sino de todo lo que le "fascina" de su amado, de los atributos que ella siente como irresistibles y a los que se lanza sin ningún tipo de añagazas. El ritmo apasionado que se imprime en el verso, con esa enumeración infinita hasta llegar a la sutil referencia erótica del aliento de don Juan "envenenando" sus sentidos, es de lo más turbador veniendo de una novicia y prepara la entrega final: o arráncame el corazón o ámame porque te adoro.

No veo en ella un víctima, sino una mujer decidida, valiente, apasionada y honesta. 
Lástima que dedicase toda esa pasión a un chulito de barrio.

lunes, 26 de octubre de 2009

INFORMAL PERO ARREGLÁ

Una conocida cadena de artículos deportivos ha desembarcado en mi ciudad.
Este hecho ha alegrado a gran parte de mis conocidos y amigos aunque a mí me ha llenado de turbias inquietudes estéticas.
No tengo nada en contra del deporte ni de quien lo practica y reconozco que muchos de los artículos que ofrece la multinacional (bibicletas, tiendas de campaña, mochilas, mancuernas y demás instrumentos de tortura) tienen un precio de lo más interesante.
Pero ¿qué me decís de esa aborrecible prenda llamada chándal?

El chándal tiene una utilidad determinada, sirve para practicar un deporte, para disfrazarse camino del gimnasio, campo deportivo, piscina o cualquier lugar de perversión atlética que se os ocurra. Pero ¿qué sucede cuando esa prenda maldita usurpa los demás ámbitos de la vida cotidiana, cuando ejércitos de quechua nos invaden el sábado por la tarde camino del videoclub?
Sucede algo tan catástrofico como la caída del imperio racional del buen gusto. Una deprimente uniformidad digna de ser retratada por el mismísimo Huxley.
Claro que siempre podremos encontrar algunas encantadoras e imaginativas excepciones.

viernes, 23 de octubre de 2009

BEFORE SUNSET

Para todos aquellos que os quedásteis con las ganas el fin de semana pasado:
Sí, hay una segunda parte.
Sí, volvieron a encontrarse ocho años después en París.
Siempre nos quedará un atardecer en París. Y Nina Simone.
¿Final abierto? ¿Final cerrado?

BUEN FIN DE SEMANA

lunes, 19 de octubre de 2009

LA SONRISA DE GENE

Posiblemente esta película, vista en la lejana infancia, tenga la culpa de mi afición a los musicales, pero siempre que vuelvo a verla descubro que fue mucho, muchísimo más que eso.
Cantando bajo la lluvia es un musical brillante, una obra cumbre del arte cinematográfico, una exposición de las posibilidades del lenguaje cinematográfico -del musical más concretamente- una reflexión sobre el hecho artístico, sobre los frágiles límites entre lo real y lo ilusorio como forma máxima de creación. 
Pero por encima de todo, es CINE en estado puro. Una obra maestra precisa como un artefacto de relojería, donde melodías, bailes, interpretación, fotografía y ritmo narrativo alcanzan la perfección de forma gozosa.

El hecho de que los personajes de la pantalla se pusiesen a hablar, sirvió no sólo para que el cine alcanzase la madurez técnica -a la vez que se sacrificaba el star system del cine mudo- si no también para alumbrar un nuevo género: El cantor de jazz de Alan Crossland (1927) se considera la primera película sonora de la historia. La implantación de las talkies/ películas habladas, es transcendental porque abre inusitadas posibilidades artísticas, a pesar de que eso lleve aparejada la desaparición de muchos intérpretes o realizadores que fueron incapaces de adaptarse al nuevo sistema.
Todo este momento histórico es el que aparece reflejado en Cantando bajo la lluvia (1952) y la trama de la película recoge un sinfín de anécdotas reales de los años 20: la contratación de profesores de dicción, los accidentados rodajes donde un carraspeo arruinaba la toma, los frustrados preestrenos. El film se convierte en un gran homenaje a Hollywood ya que trajes, coches, decorados, pertenecían a títulos emblemáticos de la época fácilmente reconocibles.
Por otro lado, la película supone también una graciosa sátira del mundo hollywoodiense. Muchos de los personajes presentaban un "sospechoso" parecido con personas reales de la época: Lina Lamont (interpretada por Jean Hagen) es la actriz Judy Holliday; el jefe de los estudios es una representación del mismísimo Arthur Fred, productor del film y el personaje de Doura Bailey, la periodista viperina, es un trasunto de Louella Parsons, columnista de los periódicos de Hearst. 

Y el hecho de ser un musical, donde se supone que todo es felicidad y alegría, no impidió que los directores, Donen y Kelly, mostrasen algo de lo que sucedía a su alrededor. En el equipo del musical participaron varios guionistas -el mismo Kelly- que estuvieron en la marcha de cineastas a Washington como protesta por la caza de brujas del senador Mc Carthy. En la escena final, Lina mueve la boca mientra Kathy canta detrás del telón de la misma forma que se contrataban guionistas de las listas negras para que pudiesen trabajar, sin que su nombre saliese en los títulos de crédito.
(Curiosidades del cine: en realidad, debieron doblar a Debbie Reynolds porque su voz no era todo lo prodigiosa que merecía el personaje de Kathy)

El argumento nos presenta a una pareja de éxito, Don Lockwood y Lina Lamont, dos estrellas del cine mudo que no se soportan detrás de la pantalla. En la fiesta posterior a un estreno (es genial la ironía con que se presenta la narración que Lockwood/Kelly  hace de sus inicios) aparece Kathy Selden/ Debbie Reynolds, una humilde chica de coro de la que Loockwood se enamorará sin remedio. Paralelamente se produce el terremoto de la llegada del sonido y los productores deciden que hay que reconvertir la nueva película para adaptarse a los tiempos. Sin embargo, se encontrarán con un serio problema, Lina Lamont tiene una horrible voz de pito.
La película cuenta con números musicales de grandísima calidad, arriesgados, de factura impecable y espectacular puesta en escena. Pero además, los productores y compositores creyeron que estos números tenían que avanzar la acción dramática y no provocar un parón como sucedía en los musicales de los años treinta. Algunos de estos números, merecen sin duda una atención especial:

Make'em laught: Don está preocupado por la huida de Kathy en la fiesta y su amigo Cosmo, canta y enloquece para animarlo. El rodaje de esta escena duró tres días, el juego con la muñeca fue una improvisación y aunque Kelly coreografió algunas partes, muchos gags son imitación de otros cómicos. El hecho de que Athur Fred presentase una melodía calcada a "Be a clown" de Cole Porter, no desmereció en absoluto el resultado final. Después de la toma final, el actor Donald O'Connor tuvo que ser hospitalizado por agotamiento. CLIC

You are meant for me: Don arrastra a Kathy hasta un estudio donde monta un decorado para declararse: una escalera será el balcón, unos focos la luz de la luna y unos ventiladores la suave brisa que los envuelve. La ficción escénica al servicio de la verdad amorosa. CLIC

El baile con Cyd Charisse : La escenografía de este baile fue diseñada por Salvador Dalí y el rodaje de la escena debió posponerse hasta el final ya que se necesitaba el hangar más grande de los estudios, equivalente a dos campos de fútbol. La actriz reconoció la complicación que suponía bailar con decenas de metros de tela que se elevaban movidos por  ventiladores. En realidad se usaron tres motores de avión.   CLIC

Broadway Melody: es el gran número de exhibición y representa el apogeo del género. En él se homenajean a películas y actores emblemáticos de la época (Scarface, los hermanos Marx, Fred Astaire, Minnelli). El recorrido del personaje en este número es ni más ni menos, la historia abreviada del sueño cinematográfico. CLIC


Singing in the rain: ¿quién no conoce este número? No sólo dio nombre al musical sino que se elevó por encima de él para reinar por siempre jamás en el mundo de los mitos. Para rodar la escena se cubrió con una inmensa lona parte del decorado ya que California atravesaba esos días una época de terrible sequía. Se debió añadir leche al agua que rociaba el set para que pudiese apreciarse en la pantalla y Gene Kelly rodó con una fiebre altísima (¿quién lo diría, verdad?) lo que obligó a los técnicos a reforzar el sonido del chapoteo en el estudio porque carecía de fuerza. CLIC


Pero qué importan todas esas anécdotas cuando alguien es capaz de transmitir la imagen de la más plena felicidad. Cuando alguien es capaz de convertir a su paraguas en pareja de baile, guitarra, bastón o espada. Cuando una melodía, un baile, es capaz de arrastrarnos con el corazón palpitante hasta las más vertiginosas cumbres del placer artístico.
Cuando una acaba enamorándose para siempre de la sonrisa de Gene Kelly.

viernes, 16 de octubre de 2009

COME HERE

Una película. Una canción. Una sonrisa antes del amanecer.
BUEN FIN DE SEMANA